Él Perro Sumiso De Selene

El Comienzo De Ser El Perro Sumiso De Mi Amada

Mi nombre es Cesar, llevo tres años felices casado con Selene. Desde el inicio de nuestra relación, mi amada es la que llevaría el control total. Yo acepté en un principio con algunas dudas pero gracias a la mano dura y disciplina de mi dama, logré entender mi lugar en la relación. Siempre seré inferior a ella y debo estar agradecido con ella por haberme aceptado como su perro sumiso. Siempre le digo lo agradecido de estar bajo su dominio como perro sumiso al punto de que cuando me atreví a proponerle matrimonio, le entregué junto al anillo de compromiso le di una jaula de castidad para encerrar mi pene.

En público, con nuestros parientes y amigos somos un matrimonio normal, pero en privado la verdadera dinámica aparece. No se me permite usar ningún tipo de prenda de vestir dentro de la casa, de mi parte es hacer todos las labores domésticas de la casa, hacer cualquier petición que Selene me dé siempre respondiendo, “Sí señorita Selene” en voz fuerte y clara. Aún recuerdo las tundas que ella me daba cuando yo desobedecía o no hablaba fuerte y claro. Además, en el sexo ella es mi principal foco de atención. Si ella no ha disfrutado entonces recibiré el peor castigo que ella me puede dar…la ley de hielo. Selene me deja de hablar y me ignora por una semana si no le doy los orgasmos que ella exige.

perro sumiso

Placer Es Para Ella

Sin poder usar mi pene de forma normal, debo en primer lugar complacerla oralmente o usar un arnés en mi cadera con un dildo solo si ella lo pide. Claro, como perro sumiso, ella controla mis orgasmos. Un buen día para mi es cuando Selene me permite dormir en la misma cama con ella abrazándola, pero en caso que me lo prohíba, duermo en una jaula de perro en un rincón de la habitación que ella cubre con una sábana. Por último, mi mayor trabajo como perro sumiso dentro del hogar es mantener mi cuerpo limpio, afeitado de todas partes y bien ejercitado.

“Ya sabes amorcito que me encantan los chicos atractivos y con un cuerpo erótico,” me recuerda Selene mientras hago mis ejercicios frente a ella. “Si no, tal vez te cambio por un par de nudistas masculinos,” me dice con una sonrisa malvada, mientras que yo sigo con las repeticiones, concentrado en mi labor diaria. Soy un perro sumiso muy dedicado a complacer su Ama.

Un día al volver del trabajo me desnudo como siempre y noto sobre la cama una nota de Selene, “Ven al patio, sumiso perro y trae toda tu ropa interior, te tengo una sorpresa,” hice lo que ella me pidió y llevo todos mis calzoncillos y bóxer al patio donde ella me espera recostada en un camastro de madera. Su piel blanca, cabellera oscuro y hermosa figura la hacen ver como una diosa con la luz del atardecer, pienso al verla. Enfrente de ella hay una fogata encendida, “Llegaste algo tarde,” me dice Selene de una forma seria.

Besa Mis Pies

“Bueno no importa, arroja toda tu ropa interior a la fogata,” me ordena mi dama yo la miro sorprendido, “Pero señorita Selene,” no termino de decir la frase porque ella me arroja una de sus sandalias a la cara. En ese momento y como reflejo me agacho al piso tirando mi ropa, tomo la sandalia del piso con mi boca y como perro sumiso, a cuatro patas se la llevo a mi amada, “Ya sabes que no me gusta que protestes,” me dice y me golpea con el rostro con la sandalia. “Has lo que te digo,” su tono de voz es severo y directo. “Si señorita Selene, como ordene, le digo fuerte y claro. Prenda por prenda la hecho en la fogata para que se queme, lo hago de rodillas ya resignado mientras que ella me mira desde su camastro, mirando de vez en vez su celular.

Al terminar espero de rodillas con las manos en los muslos esperando la siguiente orden de Selene,”Ven a mi lado y besa mis pies,” me dice y yo rápidamente hago lo que ella me ordena. Al saborear cada parte de uno de sus hermosos pies, noto que ella está usando un simple vestido floreado que le llega a medio muslo. Algo simple y cómodo para la época del año pero aún así sigo concentrado en saborear cada dedo. “Basta ahora, sube un poco mi falda,” en silencio lo hago, esperando que ahora saboree su intimidad.

Sorpresa Cesar

Veo que ella está usando el arnés con un dildo nuevo. “¡Sorpresa Cesar!” Me dice con una sonrisa, “Ya es hora de que aprendas a ser una buena perra insaciable.” Entonces ella empuja mi cabeza para que yo meta el dildo en mi boca. Por instinto, evito meter el falo en mi boca pero Selene es más domínate y al final termino saboreando el pene de látex que ella está usando. De vez en vez lo saco de mi boca porque me hace toser pero Selene incite a que siga haciendo la felación.

Después de un rato, mi boca ya está seca pero Selene me acuesta boca abajo sobres sus rodillas, “Eres un perro sumiso muy malo, tu Ama te dará un buen azote.” Es cuando ella saca una paleta y con ella comienza a golpear mis muslos y nalgas con fuerza. Mis gritos de dolor solo son comparados con la risa que le provoca a mi amada en castigarme. Cuando ella termina, tengo los glúteos rojos e hinchados de dolor, pero ella misma soba mi piel enrojecida, “Ya estás listo mi amor,” me dice cuando siento que uno de sus dedos comienza a frotar la entrada de mi culo, antes de que pudiera decir algo, Selene hace un ademán con el dedo.

Te Presento Jacob

De repente, veo a un hombre desnudo entrar al patio, más alto que yo, de piel morena muy bien ejercitado y con una verga de gran tamaño bien erecta. En sus manos trae una crema lubricante, “Él es Jacob y es un amigo que conocí en internet,” me dice Selene. Jacob saluda de beso francés en la boca a Selene. Yo estoy adolorido y confundido a la vez, “Él va a ser tu amante verdad Selene,” le digo con una voz desilusionada a mi amada. Tiempo atrás habíamos hablado sobre el compartir con otras personas, pero no esperaba que ese día llegara tan pronto, “No tontito, él va ser NUESTRO AMANTE,” me dice mi amada recalcando lo de nuestro amante. Yo estoy aún más confundido que antes y siento como Selene me coloca una par de guantes esposas a la espalda.

Jacob se masturba frente a mi rostro y Selene sujeta mi cabeza para que no la mueva. Los dedos de ella se meten en mi boca para que la habrá lo más que pueda. “Tranquila perrita, esto te va a gustar… en serio,” dice el invitado cuando me golpea con su verga en mi rostro. Selene también ayuda a poner esa verga completamente dura, es entonces cuando Jacob mete su miembro viril en mi boca. “Vamos perra, chúpala toda,” me dicen ambos al unísono. Ya resignado, repito la operación que hice con el dildo de Selene, esta vez puedo sentir en mi boca la cálida sensación de un pene vivo.

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El Mandingo Me Folla

Mientras chupo la pollona de Jacob, él y Selene se besan intensamente mientras que le quita el vestido a mi mujer y comienza a acariciarla con lujuria y pasión. Pasa un rato de gemidos cuando Jacob comienza a lubricar los dedos de Selene, “Yo lo haré primero si no te molesta,” le dice mi amada al amante. “Claro hazlo, para ser la primera vez que tu perra mama una verga, no lo hace tan mal.” Entonces, siento como Selene me mete sus dedos en mi ano y comienza a masajearlo para dilatarlo. Jacob toma mi cabeza para que siga mamando su pene, entonces siento como Selene me penetra con el dildo haciéndome gritar con la verga todavía metida.

Jacob aprovecha para meter su miembro, aún más dentro de mi garganta, es entonces que mientras soy penetrado por mi mujer, le hago una felación a nuestro amante. Después de ser penetrado, Jacob saca su verga de mi boca, “Ahora es mi turno querida,” le dice el mandingo a mi esposa. Ella con gusto saca su dildo de mi culo, es entonces cuando me acuestan boca abajo en el camastro con las nalgas hacia arriba y cuando el amante se mete su enorme verga en mi culo y comienza a follarme con ritmo y fuerza, haciéndome gritar del dolor. “Vamos querido, no debe de ser tan malo,” me dice Selene al tomarme del cabello y escupirme en la cara. Ella saca su celular y graba todo el acto. “Vamos perro sumiso di algo a la cámara,” me dice Selene al enfocarme con la cámara.

Eyacular En La Cara Del Perro Sumiso

“Yo amo ser penetrado,” digo entre gemidos, siento una fuerte nalgada por parte de Jacob, “Denme más duro señor,” le gritó al amante y el me penetra con más fuerza mientras que Selene sigue grabando. Después de un rato, él saca su verga de mi, “Rápido quiero eyacular en su cara,” dice Jacob. Me ayudan a ponerme de frente a él y siento como su semen me moja todo el rostro y pecho. “Fue delicioso follar a tu perro sumiso Selene,” le dice Jacob al abrazar a mi esposa. “Te dije que sería delicioso y míralo, no protesta para nada, de seguro a él le gustó,” me dice mi amada esposa mientras permanezco en el piso del patio.

Entonces Selene me vuelve a meter el dildo en mi culo, coloca unas pantis rosas cubriendo mis genitales inflamados, “Listo amor, de ahora en adelante será la única ropa interior que vas a usar,” me dice mientras frota mis testículos hinchados. “Todavía no tienes permiso de eyacular pero no te preocupes yo seguiré atendiéndolo como se merece,” me dice al dejarme en el piso del patio, “Y por cierto no te atrevas a mirarnos,” me dice antes de caer en los brazos de Jacob.

Soy Prostituto Sumiso

Cierro los ojos con fuerza y solo puedo escuchar los gemidos de ambos a pocos metros de mí mientras trato de procesar lo que sucedido y llego a la conclusión que en realidad me habría gustado saber los planes de mi esposa. Cuando terminan Selene, acompaña a Jacob a la puerta noto como él saca un fajo de billetes y se los da a mi esposa.

Ella vuelve y me quita las esposas y el dildo,” Por cierto cariño, el pagó por follarte a ti,”me dice mi esposa mientras me muestra un abanico de billetes frente a mí. Trato de tomar un billete pero ella lo evita y me golpea el rostro, “Tonto, no es para ti, lo guardare por si tenemos algún problema económico, creo que podrás dejar tu empleo y trabajara tu culito para mí,” me dice mi esposa mientras me empuja al piso y me pone el pie sobre mi cabeza, recordándome una vez más mi lugar, siempre bajo ella.

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