La Muñeca Sexual

La Madrasta Encuentra La Muñeca Sexual

Samuel era un chico de unos 21 años, regresaba de la universidad por la tarde, en la entrada de la casa se encontraba esperándolo su madrastra Claudia, una mujer en sus treintas, mas parecía su hermana mayor que su madre por su belleza y su figura envidiable de piel blanca, ojos cafés y cabello corto. Ella usaba una blusa corta blanca de tirantes, minifalda negra y tacones altos, “Deja tus cosas y baja a la sala, tenemos que hablar”, dijo Claudia con mucha severidad. Él joven de Samuel se estremeció y asintiendo con la cabeza subió a su aviación para dejar su mochila.

Samuel bajó a la sala de la casa. Claudia se encontraba sentada en la sala con las piernas cruzadas y una mirada furiosa. Ella sostenía en una mano un cepillo para peinarse el cabello “¿Me puedes explicar que es esto?”, dijo la dama al levantar por el cuello a una muñeca sexual que se parecía muchísimo a ella. Él muchacho la miró con horror a esa muñeca sexual “De seguro la encontró bajo la cama”, pensó él muchacho.

La Madrasta Castiga A Samuel

Él muchacho se puso pálido y comenzó a sudar en frio, empañando sus anteojos, “Verás Claudia es…”, la mujer le dio una abofeteada “Cállate degenerado es hora de tu castigo”, dijo mientras daba golpes con el cepillo en su palma de la mano. “Quítate los pantalones y los bóxer, y te acuestas boca abajo sobre mi regazo”. Él chico siguió las instrucciones de su madrastra. Su padre le había dado permiso a su nueva esposa aplicar el castigo que ella quisiera y a su hijo le ordeno a cumplir cualquier orden que su nueva madre le indicara. Claudia miraba como él chico deslizaba lo más rápido posible sus prendas, pero al quitarse los bóxer noto algo que le sorprendió, él pene del chico era tremendamente grande “Por dios, está mucho más dotado que su padre”, pensó la dama.

muñeca sexual

Él chico al terminar de desnudarse se colocó sobre el regazo de su madrastra como ella le ordeno. La dama abrió ligeramente las piernas para colocar los genitales del chico entre ellos y cerrando un poco las piernas para mantenerlo aprisionado, usando el cepillo comenzó a golpear los glúteos del chico con mucha fuerza ,”Eres un cerdo”, le regañaba al chico mientras le aplicaba más goles en las nalgas del muchacho mientras él solo gritaba de dolor, “Vas a aprender a respetarme de una vez por todas”, la dama le decía mientras él chico solo asentía con la cabeza, “Te dirigirás hacia mi como Señorita Claudia ¿Entendiste?”, la dama dejo de golpearlo para verlo. Él chico asintió,  “Si Señorita Claudia”, dijo él muchacho con ojos llorosos. Ella lo empujo tirándolo al piso cayendo boca arriba con la intención de que las nalgas del chico golpearan en el piso.

Él Chico es Dominado Por Claudia

En el piso Samuel comenzó a frotarse su adolorido trasero pero avía algo más, su pene se encontraba completamente erecto, algo que Claudia no pudo dejar de mirar “¿Así que te gusta ser castigado?”, dijo la dama con una sonrisa malvada sacando un cordel que tensó enfrente de Samuel. Antes de que el chico dijera algo ella lo empujo contra el piso. Rápidamente la dama se colocó en cuclillas sobre la cabeza del chico y se sentó directamente sobre la cara del joven. Después prosiguió a amarrar con la cuerda la base del pene y testículos, para después seguir golpeando con el cepillo los testículos de Samuel él cual gemía mientras Claudia empujaba sus caderas contra el rostro del chico.

Cuando Claudia se cansó de sodomizar al chico se puso de pie, pero tuvo una idea más, “Infla la muñeca sexual en su totalidad”, dijo la dama arrojando dicha muñeca a un lado de Samuel, “Vas a mostrarme como te la follas”. Él chico temeroso inflo rápidamente la muñeca sexual y se montó sobre ella en la postura del misionero. Él se movía con fuerza y gemía como si estuviera penetrando a una mujer de verdad mientras Claudia fue a su habitación a traer una sorpresa. Regreso usando un arnés con un dildo gigante de color negro el cual ella frotaba con sensualidad frente al chico.

muñeca sexual

Claudia Folla A Samuel

“No te preocupes cerdito lo voy a lubricar muy bien para ti”, dijo la dama mientras hacía que él chico levantara aún más las caderas. Él solo se concentraba en penetrar con fuerza a la muñeca sexual, pero lo que no sabía es que Claudia en vez de usar lubricante uso salsa de habanero rojo; sin decir más Claudia comenzó a penetrar analmente al chico con movimientos de cadera bruscos haciendo que Samuel gritara del dolor. Fue mucho más doloroso que los golpes que habría recibido hace rato. Él movimiento de cadera de Claudia provocaba que el chico moviera su cadera de tal forma que no pudo aguantar y eyaculo con una fuerza increíble; fue tanto volumen y tan fuerte que la cabeza de la muñeca sexual comenzó a arrojar semen por la coca y la nariz.

Claudia saco el dildo del culo del chico y miro la escena que provoco Samuel, “Valla…. sí que lograste un desastre”, dijo Claudia muy satisfecha. “Te darás cuenta que ahora vas a limpiar todo el desastre verdad cerdito”, Samuel estaba tumbado contra el piso totalmente exhausto y muy humillado, “Si Señorita Claudia, limpiare el desastre”, dijo con voz humilde. Se levantó y fue a traer los artículos de limpieza para arreglar el desastre, mientras que Claudia se disponía a recostarse sobre el sillón para descansar un poco, “Tal vez continué con otro castigo, parece que lo disfrutó muchísimo”, pensó la dama mientras estaba recostada y miraba él chico limpiar el piso de la sala.

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