Las Chicas Dominantes Y La Demostración Erótica

Las Chicas Dominantes Se Reúnen

Casi era medio día, Anastasia esperaba a su amiga Marian en su departamento. Marian tenía un negocio de ventas por catalogo para artículos eróticos. Ella pedía una casa de algún conocido, mostraba los productos y también tenía catálogos, para esta reunión. Marian solo pidió mujeres interesadas en la Dominación Femenina de preferencia con poca experiencia. También sugirió que las chicas dominantes que irían a la demostración usarán ropa cómoda.

Anastasia vivía sola, era una dama de piel blanca, ojos cafés, cabello castaño claro y con una figura delgada y atractiva. Ella tenía el interés de dominar a un hombre desde hacía poco tiempo. Fue en una sala de chats donde conoció a Marian, una dama de piel morena, ojos café oscuro, cabello negro lacio hasta los hombros y una figura ejercitada. Se hicieron rápidamente amigas e hicieron un pequeño grupo de cinco chicas dominantes vía internet donde solo Marian tenía unos diez años de experiencia. Las otras tres chicas dominantes se llamaban Ivonne, Jessica y Casandra.

Los Sumisos Atractivos

Justo cuando el reloj marcó las 12:00 p.m., sonó el timbre de la puerta. Anastasia abrió la puerta y como lo esperaba era Marian acompañada por tres chicos en sus veintes, bastantes atractivos. Anastasia optó por usar una blusa blanca con jeans a la cadera y zapatillas blancas, mientras que Marian usaba un juego de ropa deportiva, blusa de tirantes pegada y pantalones negros con tenis negros. “Hola querida, que bueno que encontraste el departamento,” dijo Anastasia mientras se besaban las mejillas ambas damas. “Claro reina, tu departamento no está difícil de encontrar.” Anastasia miró a los tres chicos que esperaban de pie en la entrada de la puerta. Ellos estaban vestidos los tres con camisas blancas y pantalones negros.

Los tres cargaban un par de maletas, cada uno y tenían la mirada al piso. Se diferenciaban porque uno era de piel morena, otro de piel de color y él último tenía la piel blanca. Los tres estaban totalmente rapados de la cabeza. Anastasia miró con amabilidad a los tres chicos, “Vamos no sean tímidos…” Entonces Marian tomó el hombro de su amiga interrumpiéndola, “Reina olvidé comentarte, ellos siguen mis protocolos,” entonces Marian hizo tronar sus dedos. Al hacerlo, los tres chicos colocaron en el piso con mucho cuidado las maletas que cargaban. Los tres se pusieron de rodillas y tomaron una postura de sumisión, de rodillas con la cara al piso, los brazos extendidos hacia el frente y las palmas hacia arriba, “Señorita Anastasia, le pedimos humildemente poder servirle este día.” Los tres chicos hablaron fuerte y claro sin perder la postura.

La Demostración

Anastasia no lo podía creer, Marian trajo a tres de sus sumisos para ayudar en la demostración. La dama miró a su amiga la cual tenía una sonrisa pícara, sintió que ellos esperaban una respuesta de ella. La dueña del departamento se puso de frente de los tres sumisos, se paró lo más recta posible y con voz autoritaria les respondió, “Ninguno de los tres merece lamer el piso hediondo de un baño público,” dijo la dama mientras que su amiga se cubría la boca sorprendía, “Pero tendré que aceptar su ayuda cerdos, así que pongan manos a la obra, según las órdenes de su Ama Marian.” Anastasia no podía creer lo que dijo pero su amiga la felicitó por su palabras, “Querida ya estas aprendiendo,” dijo la chica al abrazar a su amiga, “No querrás perderte esto,” dijo la Dama Dominante a su amiga mientras señalaba a los sumisos.

Anastasia ni siquiera parpadeo, los tres sumisos se desnudaron lo más rápido que pudieron quedando completamente desnudos. La única prenda que ellos usaron fue un collar de perro rosada al cuello y una jaula de castidad plástica transparente. Los tres tenían cuerpos muy atléticos y atractivos sin ningún vello en el cuerpo. Acomodaron su ropa dentro de una maleta y rápidamente se pusieron a trabajar dos de ellos. Acomodaron los sofás de la sala para que las damas pudieran ver la demostración de la forma más cómoda posible mientras que otro corrió a la cocina a preparar alguna vianda y bebidas.

“Ven, sentémonos en los sofás mientras ellos preparan todo.” Marian llevaba adiestrando a los tres desde hacia un par de años y pudo lograr usarlos como asistentes en la demostración de productos. Las damas dominantes recostadas en los sofás platicaron animadamente mientras que los sumisos preparaban los artículos que sacaron de las maletas, incluyendo un proyector de videos.

chicas dominantes

¿Que Hiciste Para Estar Castigado?

Pasó un rato hasta que escucharon el timbre, eran las demás chicas. Anastasia por costumbre iba a abrir la puerta pero Marian la detuvo. Él chico de color fue abrir la puerta recibiendo a las tres damas faltantes. Las tres habían tenido una sesión de Pilates así que las tres tenían ropa sport similar a la de Marian y miraron con asombro al chico sumiso que las recibió. Se quedaron con la boca abierta al ver a los otros dos. “Genial si hablas en serio,” dijo Casandra al tocar el pecho desnudo del chico que abrió la puerta, “Justo como me gustan,” dijo Ivonne al acariciar las nalgas de otro de los sumisos. “Chico malo ¿Que hiciste para estar castigado?” Preguntó Jessica al palpar la jaula de castidad de uno de los sumisos, “Vamos chicas siéntense en el sofá que empezaremos con la demostración.”

Las chicas dominantes se sentaron el los sofás colocados a modo de butacas de cine, lo primero que vieron fue un video sobre ropa fetichista para dama y disfraces pícaro, además de lencería muy sexy y calzado fetichista para toda ocasíon. Mientras las chicas dominantes miraban el video, los tres sumisos ofrecían algún alimento o masajear los pies de alguna dama. Al terminar el video, Marian se puso de pie frente a sus amigas, “Bueno chicas, ya es el momento de mostrar los demás productos,” dijo esto al tocar una campana.

El Último Artículo De La Colección

Los tres sumisos al escuchar la campana se pararon y fueron por charolas. Él sumiso de piel blanca portaba una charola con diferentes modelos de látigos. Él chico de color traía una charola con diferentes fustas y por último, él moreno traía diferentes palas. “Bien chicas, pueden tomar el artículo y probarlo en ellos, no sean tímidas, ellos se los agradecerán,” dijo Marian al tomar un látigo y hacerlo sonar. Las chicas se encontraban indecisas si debían hacerlo pero Anastasia fue la primera en tomar una pala con una abertura de corazón, “Tú inclínate ante mí,” señaló al chico de piel blanca él cual cumplió la orden.

Anastasia algo torpe golpeó el glúteo del sumiso, “Gracias señorita,” dijo el sumiso sin moverse, “Vamos Reina dale uno bueno y sonoro, que se marque ese corazón en el trasero.” Esta vez, Anastasia dio un buen golpe en el glúteo del sumiso él cual también agradeció. Anastasia acarició el glúteo del sumiso y dio otro golpe, las demás chicas dominantes ya animadas probaron los demás artículos y como era de esperarse, los sumisos agradecieron cada golpe.

Marian volvió a tocar la campana para detener los golpes. Los tres sumisos se colocaron de rodillas frente a las damas con las manos en la espalda, entonces Marian mostró el último artículo de la colección, tres anillos eléctricos para pene con control remoto. Marian hizo que cada sumiso se colocaran dichos anillos en su genitales, pidió ayuda a Anastasia para colocar un juego de esposas a cada sumiso. “Bien ellos llevan un mes sin correrse, pero si se quejan les dejaré la jaula un mes más.”

El Folleto Del Pueblo Femdom

La dama oprimió un botón y uno de los sumisos sintió la descarga eléctrica pero se esforzó en no gritar, “Es cierto la corriente del dispositivo se puede aumentar,” dicho esto, aumentó de golpe provocándole más dolor. Marian pasó los demás controles a las chicas para probarlos y justo como ella lo planeó, los tres chicos terminaron gimiendo de dolor debido a la inexperiencia de las chicas dominantes, “Un mes más de castidad para los tres,” dijo Marian a los tres sumisos que dejó revolcándose de dolor en el pisos.

Marian volvió con sus amigas, las chicas dominantes estaban ojeando los demás catálogos planeando qué artículos podrían comprar, “Damas hay un paquete para ir al pueblo de Santa Lucía la Grande de vacaciones Femdom.” Marian sacó un folleto donde explicaba que contenía el viaje especial para damas primerizas. La tarde transcurrió tranquila mientras que las chicas dominantes planeaban sus próximas vacaciones.

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